viernes, 17 de junio de 2016

Discurso de cierre de la temporada 2015-16

¡Buenas tardes compañeras y compañeros de GRMania!
 
Una vez más nos hallamos reunidos en torno a mesa y mantel (¡Cómo no!) para cerrar la temporada 2015-2016, y aquí estoy yo de nuevo con mi perorata.

Pero calma, que intentaré  ir al grano y no hacerme pesado, pues según decía Thomas Fuller, (un antiguo capellán de la corte del rey Carlos I de Inglaterra) -"El hombre sabio, incluso cuando calla, dice más que el necio cuando habla".Por tal motivo, y como en mi caso lo de sabio es pura utopía, procuraré ser breve para distanciarme lo más posible del necio. ¡Otra cosa será si lo consigo!
Muchos han sido los senderos transitados, y numerosas, también, las jornadas y horas empleadas en recorrerlos, pero si nos circunscribimos al mero aspecto paisajístico, según mi modesta opinión, el de esta temporada que hoy termina ha sido, sin duda, uno de los GRs más bellos. ¡Aunque para gustos… colores!. Desgraciadamente, también, el más duro de sobrellevar. 
Un GR más que añadir a nuestras fatigosas piernas y otro año más que sumar a nuestras deslomadas espaldas. Pero no un GR más, ¡Nooo! Por desgracia, las amargas circunstancias otoñales así lo quisieron y uno de los nuestros apenas si nos acompañó a lo largo del placentero caminar. Eso sí, siempre estuvo, y estará, en nuestra memoria y nuestros pensamientos. 
Nueve meses (como si de una feliz gestación se tratara) hemos tardado en recorrer la distancia que separa la Jonquera de Sant Lloreç Savall. Dos GRs (GR2 y GR5) que confluyendo en Aiguafreda nos condujeron desde el Alt Empordà hasta el Vallé Occidental. Diez lindas etapas plagadas de fantásticas aventuras; salpicadas de pérdidas y encuentros; de desatadas estampidas y esporádicas esperas; de alocadas carreras y de paseos en calma; de alegres celebraciones y opíparas comilonas; de vermuts y sobremesas que reconfortan cuerpo y alma; de recogedores silencios y de ruidosas conversaciones; de puntos de vista coincidentes y otros enfrentados; de momentos de inmensa felicidad y alguno de dolorosa e infinita amargura; de fatiga y sudor por el esfuerzo, o de goce y regocijo al caminar sumergidos entre la belleza de estos idílicos parajes; de aire fresco, cielos limpios y aromática naturaleza en libertad; de frescas mañanas y tórridos mediodías al justiciero sol… En definitiva, de enriquecedoras experiencias compartidas entre todos, vividas, eso sí, según la percepción que de la realidad y de las circunstancias tenemos cada cual.
A lo largo de las diversas etapas de este “curso” hemos ido comprobando que mientras los tarambanas del A avanzábamos desperdigados, pasando a galope tendido por lugares y caminos cual alocados veinteañeros, sin tiempo material para detenernos a hacer una foto, pararnos a disfrutar del paisaje, cambiarnos de prenda de abrigo, beber un trago de agua, saborear una fresca cerveza, o liberar la vejiga (salvo que no nos importara quedarnos descolgados y caminar en solitario), los del pelotón de cola, se detenían a la menor excusa, sin prisas ni agobios, ¡por que sí! Ya fuera para contemplar el paisaje y disfrutar de las flores y los animales, plasmar preciosas instantáneas con las cuales inundar el WhatsApp, conversar distendida y amistosamente sobre temas de actualidad diversos, visitar monumentos o lugares de interés, degustar un refrigerio acompañado de sus correspondientes y deliciosas tapas o simple y llanamente por el placer de detenerse a descansar en los lugares que invitaban a ello. 
Durante las incontables horas de satisfactorio caminar, desde la frontera con la Catalunya del norte hasta donde hoy nos encontramos, hemos ido constatando de manera eficiente la evolución y heterogeneidad de GRManía. Si hace unos años este fantástico grupo lo formaban una inmensa mayoría de laboriosos currantes y algún que otro merecido pensionista, el tiempo ha ido avanzando inexorablemente, y sin darnos cuenta nos hallamos en puertas del día en que la mayoría de nosotros seremos unos achacosos jubilados y solo unos pocos los ensalzados cotizantes. ¡Es ley de vida compañeros! Si hoy parece que unos vuelan y los otros renquean, pronto renquearán los unos y gatearán los otros, y en un futuro no demasiado lejano… ¡Todos a rastras! ¡De qué sirve, entonces, ofuscarnos con que la vida es demasiado breve, si luego somos incapaces de detenernos a disfrutar de las maravillas que ésta nos ofrece!
Pero bueno compañer@s, como no pretendo atravesar la siniestra frontera de los necios ni parecerme a ellos, cerraré la boca y os dejaré tranquilos. Bastante os fustigo ya con la vara de mis manidas e interminables crónicas (a los y las valientes que osáis leerlas) como para seguir atosigándoos con más moralinas.
Permitidme, sin embargo, queridos amigos, compartir en voz alta una reflexión personal que hace tiempo me ronda por la cabeza. Recientemente, charlando con a una de las cabezas pensantes de GRMania le sugerí la conveniencia de encontrar savia nueva para los habituales discursos. Aire limpio, fresco, sutil y por supuesto femenino. La voz de alguna versada moza ¡muchas hay! que nos haga partícipes de sus experiencias, exprese sus sentimientos, exteriorice sus opiniones sobre lo que sucede en los GRs y lo exponga en las celebraciones, festividades, cierres de temporada, o cuando ella lo considere oportuno… Principalmente, y en honor a la paridad, porque hay otros puntos de vista sobre la realidad y otras maneras de enfocar los acontecimientos que de conocerlos, nos permite a tod@s “ver las cosas como son, y no como somos”. ¡Ahí lanzo la caña! ¡Ánimo y sin miedo! ¿Dónde está la valiente que muerde el anzuelo?
Para concluir, un breve recordatorio sobre el futuro venidero. Si el tiempo y las circunstancias no lo impiden, la temporada 2016-17 acometeremos el GR4 que partiendo de la Pirenaica Cerdanya (La Guingueta–Bourgmadame-) llega hasta Montserrat, y finiquitar la ruta en el Monasterio de Santas Creus! 
¡Gracias por vuestra infinita paciencia camaradas! ¡Feliz verano para tod@s!

Sant Lloreç Savall
Sábado 18 de junio de 2016

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