sábado, 21 de junio de 2014

"SIN MEMORIAM TEATRE BAND"

DESPUÉS DEL APOTEOSICO ÉXITO DE AYER (sala llena y gente de pie aguantando, durante 1 hora y media, los desvarios de ocho zumbados) ¡VOLVEMOS!... 
¡No os libraréis de nosotros tan fácilmente!
El 05/07/14, a las 22 horas se vuelve a correr el telón y nos lanzamos nuevamente al ruedo.
¿Qué nos deparará de nuevo el destino? ¿Seguiremos disparados al cielo? ... o tal vez... por incuatos ¡Nos condenaremos directa e irremisiblemente de cabeza hacia el infierno! 

No sufráis por nosotros... Las buenas mujeres van al cielo y las "MALAS" al infierno, y a esta banda ya la conocéis; osea qué... ¡El castigo no sería tal!  ¡Si hay que ir al infierno... se va!


 ¡Mucha mierda compañeros!


Os esperamos el sábado, 5 de Julio, a las 22 h. en el mismo lugar.
La Coral dels Amics.
C/ Pantano, 57, Terrassa (Barcelona)

P. D: Ya no tememos a los tomates!

miércoles, 11 de junio de 2014

GR7 - GRManía alcanza la mayoría de edad. 07/06/14

¡Buenas tardes queridos GRManos!

Nos encontramos, aquí, en Can Caselles, compartiendo mesa y mantel, en alegre camaradería, y degustando estos exquisitos manjares, con el manido pretexto de echar el cierre a la temporada 2013-14.

Desde que iniciáramos este GR7, allá por septiembre de 2013, hasta el día de hoy, nueve meses de placentera gestación han conducido este imaginario embarazo, a través de trochas, veredas, caminos y asfalto, desde las alturas de Grau Roig hasta el lugar donde ahora nos encontramos.

Tras abandonar la Pirenaica Andorra, pusimos pie firme en el norte de Catalunya por el valle del Segre, en La Seu d’Urgell, para posteriormente atravesar la Cordillera Pre-Pirenaica y, en dirección sureste, adentrarnos en las comarcas del interior hasta alcanzar la del Anioa (Bellprat).

Al son de los cencerros y el trino de las aves; al compás de senderos y el canto de los ríos; cobijados a la sombra de árboles y esporádicas nubes, dimos rienda suelta a nuestra imaginación de caminantes aventureros.

Desperdigados, parsimoniosos y parlanchinamente despreocupados, avanzamos por bosques, praderas y poblados en pos de imaginarias metas, absorbiendo la paz y el sosiego que parajes, animales y gentes, apegadas a las tradiciones de la tierra, trasmitían y regalaban a los forasteros.

Cuán lejos queda, ya, la serena inmensidad de aquellas majestuosas montañas, cuyas cotas y valles se sucedían zigzagueantes como vertiginosos toboganes bravíos. Martirio agotador de acalambradas piernas y alocado desboque de palpitantes corazones; pero a la vez, de infinita alegría para los aletargados sentidos de nuestras urbanizadas almas y de aire, puro y limpio, para nuestros contaminados pulmones.

Parece que fue ayer cuando el otoño nos agasajaba con su precioso y cromático baile multicolor. Cuando el escasamente riguroso inverno nos amenazaba tibiamente con sus mansos rigores y nos obligaba a guarecernos bajo gorros y guantes. O cuando, finalmente, el maravilloso despertar de la primavera nos obsequiaba con el nacimiento a la nueva vida. Y sin embargo, amigos míos... nos encontramos otra vez, incrédulos, a las puertas de un nuevo y próximo verano. 

Como si se tratara de un pacto no escrito, ¡vete tú a saber si con Dios o con el Diablo!, la climatología siguió mostrándose magnánimamente benigna con el grupo. Escasas las inclemencias meteorológicas que nos acompañaron y exiguos, también, los pocos y llevaderos contratiempos que sufrimos a lo largo de la travesía. 

Muchas las anécdotas acontecidas; incontables las huellas que nuestros pies cincelaron en el transitar y, ¡cómo no!, abundantes las pérdidas que volvimos a padecer. ¡Idiosincrasia genuina del grupo! ¡Sin ellas no seríamos GRManía!

Más hoy, queridos compañeros/as de fatigas (dejando al margen el típico atracón en el cual nos excusamos siempre a la hora de conmemorar cualquier evento), quiero rescatar algo de nuestra, cada vez más marchita, memoria, retrotraerme en el tiempo y hacer un canto al idílico pasado. 

Seguro que los veteranos/as recordaréis con nostalgia aquellos años dorados en los cuales varios de vosotros/as realizasteis la misma travesía, pero entonces, en sentido contrario. Otros, menos afortunados, difícilmente podremos rebuscar en nuestros recuerdos nada relacionado con dicha aventura, pues ni siquiera éramos conocedores de la existencia de esta gran familia.

¡Cómo ha cambiado todo y hemos cambiado todos, en apenas dos décadas!

Diversos caminos por donde, entonces, damas y caballeros en la flor de la vida, enfangasteis vuestras raídas botas, hace tiempo desaparecieron sepultados bajo el desolador manto grisáceo del asfalto.


Alguno de los poblados donde los lugareños habitaban humildes moradas (mientras se sustentaban al cuidado de bestias y tierras de labranza) hoy, semiderruidos, vegetan agonizantes en búsqueda de un poco de oxígeno que les devuelva la gloria perdida.  

El mal llamado progreso ¡o no! se ha apropiado de paradisíacos lugares, acuchillando el paisaje con monstruosos inventos del desarrollo descontrolado y sustituyendo su virginal belleza por autopistas, carreteras secundarias y estrafalarios artilugios de la dichosa modernidad. 

De ciertos riachuelos y regueros que, otrora, discurrían sinfónicamente risueños al son de aguas cristalinas, hoy apenas quedan vestigios. Sus antiguos lechos, por aquellos días jubilosamente preñados de vida y alegría, hoy se marchitan áridos, yermos y pedregosos cual secos vientres de infecunda mula. 

¡Qué jóvenes éramos todos! ¿Verdad compañeros/as? Muchos de nosotros/as transitábamos desbocados, aun, por la treintena, la mayoría acababa de estrenar la sosegada cuarentena y raros eran aquellos/as que habían alcanzado ya la madura cincuentena. Sin embargo, a día de hoy, los achaques de la edad se han apoderado de nuestros maltrechos huesos, y escasos son los GRmanos que pueden presumir de los treinta, pocos los que se agarran a los cuarenta, muchos los que acarrean los cincuenta y varios los que conviven con los “jubilados” sesenta. 

Aunque bien mirado, amigos/as, conviene relativizar las cosas y apreciar los matices, pues en la vida no todo es…  blanco o negro, sino que impera un amplio y genuino abanico  multicolor. Mejor, entonces,  centrarse en lo bueno, que también ha habido ¡y mucho! (aunque nos cueste reconocerlo), aparcar los sinsabores y seguir sumando, pues a pesar de todo, ¡cumplir es vivir amigos míos! En definitiva,¡más años, sí, pero también más vivencias, más experiencia  y consecuentemente más sabiduría! La vida depende del enfoque que le demos cada cual, y tal y como afirma un antiguo proverbio… ¡Uno no deja de jugar cuando envejece, si no que envejece el día en que deja de jugar! Así pues, queridos míos, yo os invito a seguir jugando. Quizás no a los mimos juegos de antaño, pero sí a otros nuevos o diferentes, acordes a la época y las circunstancias, que seguro en nada tienen que envidiar a aquellos.

Para finalizar, y con vuestro permiso, regresaré efímera y momentáneamente al curioso término ése de “La Mayoría de edad” que anteriormente mencioné. 

Cuando se es niño sueñas con “ella” como el sediento lo hace con un inagotable manantial. Su espera transcurre interminable y el goteo de los días, hasta alcanzar la dicha, acontece con tal parsimoniosa y desesperante lentitud que parece materialmente imposible vislumbrar el final.

Más adelante, ya alcanzada la citada madurez, te vistes de largo, y vives y transitas por ella, desbocado y sin freno, sin percatarte apenas de la grandeza del pasajero momento, como si éste hubiera de permanecer por siempre imperecedero; hasta que de improvisto, y sin saber cómo, te percatas de que has emigrado a otro estrato y te has convertido en adulto. Entonces, encaneces y vuelves a idealizarla como si fuera una amante a la cual es del todo imposible olvidar.

Pero bueno, queridos/as GRManos, como probablemente alguno y alguna no entienda a qué tal anacronismo por parte de éste osado parlanchín, aparcaré mi desmesurada verborrea a fin de desvelaros un pequeño secreto. Aunque… ¿Quién sabe? ¡Ingenuo de mí! A lo peor el supuesto secreto no sea tal, pues, seguramente, ya será de sobra conocido por la mayoría de todos ustedes! 

Por si acaso... queridos/as… este año de 2014, GRMANÍA alcanza...  “LA MAYORÍA DE EDAD”. Sí, sí… señoras y señores... “SE NOS VISTE DE LARGO”… Qué mejor, entonces, que para celebrar su glorioso “DECIMOCTAVO ANIVERSARIO”, alcemos nuestras copas y brindemos por ella… LARGA Y GLORIOSA VIDA A GRAMANÍA!   

Can Caselles (Bellprat) Sábado 07 de junio de 2014. 

Fotos Antonio Gil:
http://www.antoniogil.com/wp/gr-7-juny-final-de-temporada/
http://youtu.be/YBDesoRbdow

Restaurant Can Caselles:
http://www.cancasellas.cat/